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Toni Kankwamba

Viernes 26 de febrero de 2016. Vive en Calafell desde hace 10 años. Después de hacer la compra de la semana, se dirigía de vuelta a casa por la calle principal. Se sentó a esperar a su compañera mientras terminaba una compra. A los 3 minutos, un coche se detuvo en medio de la calle, detrás de él. Dos hombres bajaron y se pusieron uno a cada lado de Toni y le preguntaron: “¿Quien te ha dado permiso para sentarte? ¿Qué llevas en el carrito? ¿Una bomba? ¿Eres un terrorista?”. Ante esa situación provocativa, Toni pensó que la mejor respuesta que podía dar era quedarse callado, pero los hombres insistieron: “¿Te parece bien sentarte ahí? ¿Tu vendes cd’s? Estamos hartos de los negros y si no te gusta el trato pues vuélvete a tu país!. Podemos hacer contigo lo que queramos.” Le amenazaron con registrarlo y le dijeron que le podrían deportar. Los hombres le impidieron que usara su móvil y llamaron a la policía. Enseguida llegaron dos patrulleros y varios agentes que agarraron a Toni para llevarlo a comisaría. Él accedió voluntariamente, se dirigía al patrullero junto con los agentes uniformados cuando uno de los hombres de paisano lo desvió violentamente hacia una zona menos visible por las cámaras de seguridad de La Caixa. Allí lo acorralaron contra una pared y empezaron a pegarle en las costillas, le dislocaron un hombro y un pulgar, le agarraron los genitales estirándole fuertemente y le pegaron en las piernas hasta que lo tiraron al suelo donde siguieron pegándole en la cabeza y el cuerpo. En ningún momento le dijeron porqué le habían detenido. Cuando por fin habló con la abogada de oficio supo que lo acusaban de atentado y desobediencia a la autoridad. Al día siguiente le tomaron declaración ante el Juez, que frente a las evidencias de que él no era el vendedor de cd’s que buscaba la policía, lo liberó inmediatamente, aconsejándole que consiguiera los testigos que estaba presentes para avalar su relato en el juicio. Lamentablemente nadie del pueblo se ha atrevido a personarse como testigo por miedo a que los agentes de la comisaría de El Vendrell tomen represalias contra ellos y sus negocios.